Fichas
1-Eliminación de la carcoma
2-Quitar los herrajes
3-Decapado y lixiviado
4-Encolado
5-Lijado
6-Sellado
7-Barnizado
8-Dorado y policromado
9-Laqueado oriental
10-Craquelado
11-Marmolizado
12-Limpieza de herrajes
13-Consejos
14-Eliminar manchas en la madera

 


Restaurar
madera

MARMOLIZADO

El marmolizado es una técnica que ya se utilizaba en el Renacimiento y mas concretamente en Italia de la mano de refinados artistas, es una técnica con muchas variantes y efectos sorprendentes.
Una idea podría ser una cómoda o mesita, con efecto marmolizado en la tapa o en los cajones. Primero buscaremos un trozo de mármol que nos guste, con un trozo de madera experimentaremos para buscar el efecto deseado.

Pintaremos la pieza con acrílico blanco roto, una vez se haya secado extenderemos un barniz de color, inmediatamente rasparemos con un trapo la superficie mezclando así los tonos de pintura. Cuando se haya secado, procederemos al veteado con una pluma impregnada del color deseado, mientras pintamos, vamos girando ligeramente la punta de la pluma para crear trazos irregulares.

La combinación de colores es muy variada, aunque los más típicos son una base, blanca tonos azulados, verdosos, grises, también podemos combinar el color siena natural y el blanco encima o sobre una base en negro, verde, azul con vetas en blanco o amarillentas, ocre, rojo indio, etc.
Hemos explicado el marmolizado en acrílico que es bastante sencillo de realizar, pero el que da un acabado muy bonito es pintar con óleos, con sus matices y brillo satinado.

Material necesario
· Color acrílico negro
· Brochas
· Aceite de linaza o de teca
· Pintura al óleo (blanco, verde, negro...)
· Pincel de mechón plano
· Esencia de trementina
· Una pluma de ave
· Barniz de poliuretano satinado o en brillo

Primero pintamos toda la pieza en negro, tal como sale del tubo sin ninguna disolución.
Una vez se haya secado, aplicamos una capa de aceite, estirando las pinceladas, ahora pintaremos con óleo, con la brocha aplicaremos el color sobre la madera a base de brochazos cortos, creando un jaspeado. Para que la brocha corra bien la untamos de vez en cuando en aceite.

El aceite y los colores son de secado lento, es preciso tener paciencia y respetar su secado (podemos echar unas gotitas de secativo de cobalto al óleo, para acelerar el secado).
Una vez realizado el jaspeado, con un pincel de mechón plano untado en color blanco y esencia de trementina crearemos las aguas del mármol . El blanco al mezclarse con los colores todavía frescos de la base, obtendrá un tono intermedio.
Con una brocha untada en esencia de trementina, difuminaremos las aplicaciones, lograremos así unificar los tonos y fundir unos colores con otros.
Una vez seco, re dibujamos las vetas con una pluma impregnada en óleo blanco.

La utilidad de la pluma se caracteriza por la irregularidad de su trazo, que se asemeja mucho al veteado del mármol.
Una vez se haya secado el trabajo, barnizaremos toda la superficie para darle el brillo deseado y un buen acabado

Antonio Caballero

Si quieres hacer alguna pregunta, sugerencia o cualquier cosa sobre el mundo de la restauración del mueble escríbe a Antonio Caballero

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